Estoy en la parada esperando un autobús mientras soporto a mi lado a un un tipo que lleva unos cascos conectados a su teléfono y canturrea villancicos como si no hubiera un mañana. Se hace tarde y prácticamente tengo que cruzar la ciudad para ir al Palacio de Congresos , con un poco de suerte llegaré a tiempo, el cantante toma otro bus y en ese momento compadezco a los viajeros.
“Julietas y Romeos” es lo nuevo LaMov, tengo muchísimas ganas de verlo y trás atravesar todo el espiritu navideño por fín llego a mi destino. La localidad es en el lugar mas recóndito y me da la sensación de que veo a los intérpretes como pulgas, no obstante, al terminar salgo con la impresión de que es lo mejor de la compañía que he visto hasta ahora. Un lujo con la Orquesta Katharsis Ensemble y la soprano Rosa Gomariz en directo y una maravilla escénica con unos bailarines que tras pasar ese periodo de relevo han alcanzado un grado de madurez de flipar. Me da rabia que esto solo quede en mi memoria y no poder disfrutarlo de nuevo una y otra vez como si fuera un disco o un libro.
A la mañana siguiente he quedado para ir al Centro de Historias. Tiene lugar la última de las actividades complementarias a la exposición “Cisnes, cien años de danza clásica en Zaragoza” y como no debía ser de otra manera, en este caso la cita es con Lola de Ávila que cierra ese ciclo de actos ampliando detalles sobre su trayectoria y dando así sentido a esta exposición y su objetivo, dar a conocer la gran importancia del ballet clásico en Zaragoza y el legado que su su madre Maria de Ávila dejó en esta ciudad y mucho más allá.
Lola habla muy claro, sin prisas y se extiende en sus respuestas con pinceladas de un humor británico. Yo escucho con una hipnótica atención y casi agradezco el frío que hace en la sala porque de no ser así me hubiera dormido…vamos a ver… no es que me aburra, todo lo contrario, es que estoy tan a gusto que hubiera permanecido horas y horas. Después de una foto en grupo me voy con la intención de despedirme de Ana Rioja, la periodista y artifice de todo este tinglado, para agradecerle una vez mas el gran trabajo que ha hecho y explicarle todo lo que ha conseguido estos días que es muchísimo, aunque no lo consigo.
Por la tarde, "Fuego" de la compañía de Antonio Gades dá su última actuación en el Teatro Principal y es una oportunidad de ver un género que apenas conozco. Sobre esto no puedo hablar demasiado ya que no estoy nada puesto en materia, solo decir que me ha encantado y esto es algo que me gusta que ocurra. Salgo satisfecho de haber visto una puesta en escena sobria y un arte que a pesar de renovarse sigue transmitiendo toda esa fuerza y esa autenticidad que marcan un sello de identidad.
Hemos compartido un rato con los artistas y después de despedirnos me pierdo de nuevo en la ciudad que me regala otra vez su espritu navideño para atravesar entre papa noel-moteros y argentinos celebrando su victoria.
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